Entre recetas y silencios: la urgencia de volver a escuchar al paciente antes de medicarlo. Un abordaje clínico ético y social desde la Psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE) y la Medicina del estilo de vida frente a la creciente cultura de la medicación.
EL SÍNTOMA COMO MENSAJE
En las últimas décadas creció sostenidamente el consumo de psicofármacos, analgésicos y ansiolíticos en la Argentina y en el mundo. Ya hacia 2002, la doctora Janice Kiecolt-Glaser del Instituto de Investigación en Medicina del comportamiento, Ohio State University, advertía que este fenómeno, más que reflejar un mayor acceso a la atención, expresa una tendencia cada vez más extendida a medicalizar el malestar cotidiano. Así, se trata el síntoma como un error que debe suprimirse y no como un componente comprensible de la experiencia humana.
Una tendencia cada vez más extendida es medicalizar el malestar cotidiano. Así, se trata el síntoma como un error que debe suprimirse y no como un componente comprensible de la experiencia humana.
También, hacia 2021 se advirtió en nuestro país, con preocupación, el uso prolongado de benzodiacepinas, incluso en población joven y laboralmente activa, lo que marca un cambio profundo en la forma en que la sociedad gestiona su malestar emocional y físico. Por su parte, la polifarmacia, sobre todo en adultos mayores, eleva el riesgo de interacciones farmacológicas y dependencia, generando un círculo difícil de romper para pacientes y equipos de salud.
Frente a este escenario, surge una pregunta que atraviesa la práctica clínica contemporánea: ¿estamos realmente aliviando síntomas o simplemente silenciando causas profundas y persistentes? Una invitación a revisar de manera crítica tanto las prácticas médicas como ciertos valores sociales que priorizan la rapidez y la funcionalidad por encima de un abordaje integral y cuidadoso del sufrimiento.
Una pregunta atraviesa la práctica clínica contemporánea: ¿estamos realmente aliviando síntomas o simplemente silenciando causas profundas y persistentes?

LA CULTURA DEL ALIVIO INMEDIATO
En una sociedad que exalta la productividad y la eficiencia, el malestar se vive casi automáticamente como un obstáculo que debe eliminarse cuanto antes. La medicina, en ese contexto, funciona muchas veces como un mecanismo de normalización rápida más que como un espacio de escucha y reflexión. Según el doctor en Medicina Gustavo H. Marin, profesor titular de la Universidad Nacional de la Plata, e investigador principal del CONICET, y colaboradores: “Esta tendencia evidencia un desplazamiento del enfoque clínico hacia un paradigma de alivio instantáneo, donde el tiempo y la introspección pierden valor frente a la inmediatez terapéutica”. Este enfoque, aunque frecuente, puede resultar reduccionista.
En una sociedad que exalta la productividad y la eficiencia, el malestar se vive casi automáticamente como un obstáculo que debe eliminarse cuanto antes.
Biológicamente, suprimir síntomas altera el eje hipotálamo-hipófiso-adrenal y favorece la inflamación de bajo grado, perpetuando el ciclo de dependencia farmacológica y disminuyendo la capacidad natural del organismo para autorregularse. De este modo, la idea de alivio inmediato termina funcionando como un paliativo que, paradójicamente, contribuye a que el malestar se vuelva crónico o recurrente. La cultura del “arreglar rápido” se transforma así en una trampa silenciosa tanto para quienes consultan como para quienes atienden.
LA MIRADA INTEGRATIVA: CUERPO, MENTE Y ENTORNO
La PNIE propone una lectura sistémica en la que mente, inmunidad, hormonas y sistema nervioso interactúan constantemente, generando una trama compleja de retroalimentaciones. Estrés crónico, insomnio, mala alimentación y aislamiento social activan respuestas inflamatorias ligadas a ansiedad o depresión. La relación microbiota– intestino–cerebro demuestra además que los cambios en el estilo de vida impactan de manera directa y mensurable en la biología humana. Desde esta perspectiva, el síntoma se interpreta como un mensaje del cuerpo, no como una falla a corregir. Escucharlo implica explorar el contexto emocional, los hábitos diarios, la calidad del descanso, las dinámicas vinculares y el entorno del paciente. Integrar PNIE en la práctica clínica es incluir la farmacología dentro de un plan más amplio y estratégico de autorregulación y resiliencia, donde el objetivo no sea solo apagar el síntoma, sino comprenderlo y transformarlo.
POLIFARMACIA Y FRAGMENTACIÓN DEL CUIDADO
El uso simultáneo de múltiples fármacos refleja de manera elocuente la fragmentación del sistema sanitario. Distintos especialistas, muchas veces sin comunicación entre sí, prescriben de forma aislada y generan acumulación de medicación, duplicaciones terapéuticas y un riesgo significativo de daño evitable. Consultas breves, presión asistencial y agendas saturadas agravan este problema, dificultando una visión global del paciente.
Consultas breves, presión asistencial y agendas saturadas agravan este problema, dificultando una visión global del paciente.
En adultos mayores, la polifarmacia se asocia con caídas, deterioro cognitivo, interacciones farmacológicas severas y hospitalizaciones evitables. La revisión periódica y la suspensión de fármacos innecesarios —proceso conocido como desprescripción— se vuelven estrategias éticas fundamentales para reducir daño y fortalecer alternativas no farmacológicas. Prescribir menos no significa hacer menos; significa hacerlo mejor.
Prescribir menos no significa hacer menos; significa hacerlo mejor.
EL DESAFÍO ÉTICO Y COMUNICACIONAL
El acto médico es simultáneamente técnico y relacional. La escucha del paciente brinda información que ningún estudio complementario puede reemplazar. Cuando este espacio se sacrifica por la prisa, aumenta el sobrediagnóstico, la sobremedicación y la pérdida de sentido en el proceso terapéutico, convirtiendo el alivio en una posible forma de violencia terapéutica, aunque no intencional. La comunicación empática mejora la adherencia, reduce la medicación innecesaria y fortalece de manera directa el bienestar, incluso en contextos clínicos complejos. Promover decisiones compartidas, informar riesgos, acompañar el proceso emocional del paciente y preservar el tiempo clínico son pilares éticos imprescindibles. El médico debe guiar, contener y acompañar, no solo prescribir.
Promover decisiones compartidas, informar riesgos, acompañar el proceso emocional del paciente y preservar el tiempo clínico son pilares éticos imprescindibles.
Estudios recientes refuerzan el papel central de la empatía en la práctica clínica, especialmente a partir de la investigación realizada por el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires en conjunto con el CONICET, quienes analizaron los niveles de empatía de 65 médicos y la respuesta de 61.671 pacientes ambulatorios. Los autores mostraron que los médicos con mayor puntaje en la Escala de Empatía de Jefferson recibieron significativamente más respuestas de “totalmente de acuerdo” en ítems clave de la encuesta, como claridad en la explicación, interés por los problemas del paciente y, especialmente, trato respetuoso. Como menciona María de los Ángeles Felman en Farmacia y Bioquímica en foco, “la empatía no solo mejora la experiencia subjetiva del consultante, sino que se correlaciona directamente con la calidad percibida del acto médico y con mejores resultados clínicos”.
Esta evidencia permite integrar información sólida al debate actual sobre modelos de atención más humanos.
ALTERNATIVAS BASADAS EN EVIDENCIA
La medicina del estilo de vida y ciertas terapias complementarias ofrecen herramientas con respaldo científico que contribuyen a reducir la dependencia farmacológica de manera segura y sostenible. Una dieta antiinflamatoria —rica en frutas, verduras, omega3 y fermentados— modula la inmunidad y disminuye marcadores inflamatorios que influyen directamente en la esfera emocional. El movimiento consciente (yoga, taichi, pilates) mejora la regulación del eje del estrés y reduce la ansiedad. Dormir bien y exponerse a la luz natural eleva el ánimo, regula los ritmos circadianos y reduce el uso de psicofármacos. El mindfulness disminuye el estrés, la inflamación y la presión arterial.
La medicina del estilo de vida y ciertas terapias complementarias ofrecen herramientas con respaldo científico que contribuyen a reducir la dependencia farmacológica de manera segura y sostenible.
Adaptógenos como Rhodiola rosea1 y Ashwagandha demostraron efectos positivos sobre la fatiga, la regulación del estrés y la ansiedad. Actualmente, para validar la seguridad del uso de estos adaptógenos se desarrollan numerosos trabajos que analizan sus interacciones con medicamentos específicos y los posibles efectos adversos en personas susceptibles o con ciertas afecciones de salud o trastornos subclínicos. Debe destacarse que estas estrategias no sustituyen los fármacos cuando son necesarios, pero sí permiten reducir tratamientos prolongados, mejorar el bienestar y promover una salud realmente más sostenible.
HACIA UNA MEDICINA DEL SENTIDO
Revalorizar el síntoma como lenguaje del cuerpo implica un cambio cultural y clínico profundo. No se trata de negar los fármacos —válidos y necesarios en múltiples situaciones—, sino de ubicarlos dentro de un enfoque que combine ciencia, escucha, contexto y sentido vital. La PNIE aporta evidencia para integrar biología y experiencia; la medicina del estilo de vida brinda herramientas para reducir polifarmacia y fortalecer autonomía. Salir de la “sociedad medicada” requiere recuperar tiempo para la palabra, priorizar la desprescripción, estimular estrategias preventivas basadas en evidencia y devolver al paciente su rol protagónico en la comprensión de su salud. Solo así la medicina volverá a ser un verdadero acto de cuidado que alivie sin silenciar, transformando el síntoma en punto de partida hacia una salud integral, profunda y duradera.
No se trata de negar los fármacos —válidos y necesarios en múltiples situaciones—, sino de ubicarlos dentro de un enfoque que combine ciencia, escucha, contexto y sentido vital.
Glosario
Psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE): disciplina que integra la relación entre los sistemas nervioso, endocrino, inmunológico y los procesos psicológicos, explicando cómo interactúan en la salud y la enfermedad.
Benzodiacepinas: grupo de psicofármacos depresores del sistema nervioso central, utilizados para ansiedad, insomnio y crisis agudas; generan riesgo de dependencia y tolerancia.
Eje hipotálamo-hipófiso-adrenal: sistema neuroendocrino central en la respuesta al estrés, que coordina liberación hormonal (como cortisol) y regula la homeostasis.
Inflamación de bajo grado: estado inflamatorio crónico, leve pero persistente, asociado con trastornos metabólicos, psiquiátricos y cardiovasculares, entre otros.
Interacciones farmacológicas: efectos que se producen cuando dos o más medicamentos se administran simultáneamente, pudiendo potenciar, disminuir o alterar su acción y seguridad. Adaptógenos: compuestos naturales que ayudan al organismo a modular la respuesta al estrés, mejorando energía, equilibrio fisiológico y resiliencia.

Florencia Clementi recibida con diploma de honor de la Universidad del Salvador (Buenos Aires). Es profesora en Medicina; médica cirujana general, M.N.: 121.854; especialista en Medicina estética, Psiconeuroinmunoendocrinología clínica y en Flebología ambulatoria. Realizó el curso superior de Nutrición. Miembro de la Asociación Médica Argentina, la Sociedad Argentina de Dermatología, la Sociedad Argentina de Nutrición y la Sociedad Argentina de Periodismo Médico.

Sandra Rosselli es licenciada Kinesiología, fisiatra, por la Universidad de Buenos Aires. Es kinesióloga de guardia del Hospital Cosme Argerich, M.P.: 3178; especialista en Kinesiología deportiva (UBA). Directora del consultorio de kinesiología y rehabilitación Sixto Fernández (Lomas de Zamora). Es exvicepresidenta y actual prosecretaria del Colegio de Kinesiólogos de la Provincia de Buenos Aires. Es docente universitaria en la Universidad Abierta Interamericana (UAI).

Evelin Zamorano es médica por la Fundación Barceló. Especialista en Clínica médica (HEADRM – Misiones), M.P.M.: 05448 y diplomada en Salud digital y telemedicina (UCAMI – Misiones). Realizó el curso superior en PNIE y Medicina del estrés (AMA) y el posgrado en Medicina biológica (SAMByH– Río Cuarto). Tiene formación en Fitomedicina; es instructora de yoga y meditación – India, Rishikesh. Autora del libro Alquimia: del deber al ser y divulgadora en salud integrativa.
Se formaron el curso de posgrado en Periodismo médico y comunicación en salud, Sociedad Argentina de Periodismo Médico (SAPEM), Asociación Médica Argentina (AMA).
Bibliografía revisada
Delara, M., Murray, L., Jafari, B., Bahji, A., Goodarzi, Z., Kirkham, J., Chowdhury, M., & Seitz, D. P. (2022). Prevalence and factors associated with polypharmacy: A systematic review and meta-analysis. BMC Geriatrics, 22, Article 601.https://doi.org/10.1186/s12877–022–03279–x
Miller, A. H., & Raison, C. L. (2016). The role of inflammation in depression: from evolutionary imperative to modern treatment target. Nature Reviews Immunology, 16, 22–34.https://doi.org/10.1038/nri.2015.5
Cryan, J. F., O’Riordan, K. J., Cowan, C. S. M., Sandhu, K. V., Bastiaanssen, T. F. S., Boehme, M., et al. (2019). The microbiota-gut-brain axis. Physiological Reviews, 99(4), 1877–2013.https://doi.org/10.1152/physrev.00018.2018
Kiecolt-Glaser, J. K., McGuire, L., Robles, T. F., & Glaser, R. (2002). Emotions, morbidity, and mortality: New perspectives from psychoneuroimmunology. Annual Review of Psychology, 53, 83–107. https://doi.org/10.1146/annurev.psych.53.100901.135217
Marin, G. H., del Mauro, J., Marin, L., Urtasun, M. A., Marin, G., Nucher, D., Dacher, C., Diaz Perez, D., & Cañás, M. (2021). Consumo de benzodiazepinas y fármacos Z en una organización de la seguridad social nacional argentina: ¿uso racional o excesivo? Salud Colectiva, 17.https://doi.org/10.18294/sc.2021.3583
Alhumaidi, R. M., Bamagous, G. A., Alsanosi, S. M., Alqashqari, H. S., Qadhi, R. S., Alhindi, Y. Z., Ayoub, N., & Falemban, A. H. (2023). Risk of polypharmacy and its outcome in terms of drug interaction in an elderly population: A retrospective cross-sectional study. Journal of Clinical Medicine, 12(12), Article 3960.https://doi.org/10.3390/jcm12123960
Fischer, M. A., & Jan, A. (2023, August 22). Medication-overuse headache. En StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing. Recuperado de https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK538150/
SciELO Argentina (2021). Sobrediagnóstico y sobremedicación: implicancias clínicas y sociales. Revista de Ciencias de la Salud, 35(2), 123– 134.https://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S185182652021000103583
Felman, M. (2024). Impacto de la empatía en la consulta médica. En Foco –FFyB, UBA. https://enfoco.ffyb.uba.ar/impacto–de–la–empatia–en–la–consultamedica/
Machín, Rubén et al. (2023). Adaptogenic Botanicals with Emphasis on Rhodiola roseaand Withania somnifera. Euro. J. Med. Plants, vol. 34, no. 11, pp. 20-39. doi: 0.9734/EJMP/2023/v34i111168
Sugerencias de lectura. Otras notas de interés en Farmacia y Bioquímica en foco
Barrientos, X., Foronda, J., Lolich, P., & Sitzer, Y. (2024, 13 septiembre). Microbiota, conoce a tu segundo cerebro. Farmacia y Bioquímica en foco, Facultad de Farmacia y Bioquímica – UBA. https://enfoco.ffyb.uba.ar/microbiota–conocea–tu–segundo–cerebro/
Codagnone, M. (2024, 13 de septiembre). Los amigos menos pensados: microbiota intestinal y cerebro. Farmacia y Bioquímica en foco, Facultad de Farmacia y Bioquímica – UBA. https://enfoco.ffyb.uba.ar/los–amigos–menos–pensadosmicrobiota–intestinal–y–cerebro/
Giménez, M. (2025, 12 de junio). Farmacología en adultos mayores, todo un desafío. Farmacia y Bioquímica en foco, Facultad de Farmacia y Bioquímica – UBA. https://enfoco.ffyb.uba.ar/farmacologia–en–adultos–mayores–todo–un–desafio/
Oliva, L. (2025, 1 de septiembre). Atención plena: una práctica milenaria con aplicaciones en medicina y psicología actuales. Farmacia y Bioquímica en foco, Facultad de Farmacia y Bioquímica – UBA. https://enfoco.ffyb.uba.ar/atencion–plenauna–practica–milenaria–con–aplicaciones–en–medicina–y–psicologia–actuales/
Felman, M. de los Á. (2024, 19 de septiembre). Impacto de la empatía en la consulta médica. Farmacia y Bioquímica en foco, Facultad de Farmacia y Bioquímica – UBA. https://enfoco.ffyb.uba.ar/impacto–de–la–empatia–en–la–consultamedica/
- La Rhodiola rosea (raíz de rosa) perteneciente a la familia Crassulaceae es una planta medicinal popular en Rusia, Escandinavia y muchos otros países. La ashwagandha, Withania somnífera, es un pequeño arbusto de hoja perenne que crece en Asia y África, se la conoce como ginseng indio o cereza de invierno. ↩︎


