El Día Mundial de la Hipertensión se conmemora cada año el 17 de mayo, desde 2005; fue establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
La hipertensión arterial afecta a más de un tercio de la población argentina y no presenta síntomas. La prevención comienza con la medición correcta de la presión arterial utilizando equipos validados, y con hábitos saludables: menos sal, más actividad física y abandono del tabaco. La meta es clara: reducir el impacto de la principal causa de enfermedad cardiovascular. La doctora Fabiana Calabria, directora del Consejo Argentino de Hipertensión Arterial de la Sociedad Argentina de Cardiología, nos ofrece en esta entrevista una visión integral sobre esta patología.
¿Qué es la hipertensión arterial y por qué se la considera una “enfermedad silenciosa”?
La hipertensión arterial (HTA) es el aumento persistente de la presión arterial (PA), siendo el principal factor de riesgo para desarrollar enfermedad cardiovascular (ECV). Se la considera una enfermedad silenciosa o una asesina silente, justamente, porque en la mayoría de los casos no da síntomas. La población en general asocia a la HTA con cefaleas, hemorragia conjuntival, pero esto ocurre en menos del 10 % de los casos, de ahí la importancia de los controles periódicos de la PA.
En 2025 hemos actualizado el Consenso Argentino de Hipertensión Arterial haciendo hincapié en las estrategias para mejorar el conocimiento de la PA. Se aconseja controlarse la PA una vez por año y conocer la técnica adecuada de medición de la PA utilizando equipos automáticos validados. Por ello, son importantes las campañas para instruir a la comunidad sobre estas estrategias.
¿A partir de qué valores de presión arterial se considera que un individuo es hipertenso?
La PA se considera elevada cuando es mayor o igual a 140/90 mmHg de sistólica y/o diastólica, respectivamente, ya que a partir de estos valores está demostrado que hay un aumento del riesgo cardiovascular, y el riesgo global será mayor cuando se lo asocia a otros factores de riesgo cardiovasculares como diabetes, obesidad y dislipemias.

¿Qué porcentaje de la población en la Argentina vive con hipertensión? ¿La prevalencia es la misma entre hombres y mujeres?
En el 2018-2019 se realizó el estudio RENATA, el primer estudio a nivel nacional realizado en siete ciudades que mostró una prevalencia del 33 % de pacientes hipertensos, y que también aportó datos sobre el tratamiento y el control de la PA en este grupo de pacientes. Después de siete años se realizó el estudio RENATA 2 a fin de relevar datos epidemiológicos. Los datos fueron sorprendentes debido a que los valores fueron de un 36.3 % siendo un 8.5 % mayor la prevalencia (p significativa). Además, de su análisis resultó que 4 de cada 10 hipertensos desconocían su situación y del grupo tratado 1 de cada 4 estaban tratados y controlados.
En cuanto al sexo hay una mayor prevalencia en el hombre hasta los 50 años. Luego aumenta en la mujer casi a niveles similares a los observados en el hombre, debido al descenso de los niveles de estrógenos que ocurren en la mujer peri y posmenopaúsica.

Si mis padres son hipertensos… ¿cuál es la probabilidad de que desarrolle hipertensión?
La HTA es una enfermedad crónica y multifactorial donde están involucrados factores genéticos, ambientales y otros factores de riesgo como el sobrepeso, la obesidad. Conocer los antecedentes parentales de HTA nos permite acercarnos más a un diagnóstico de HTA primaria. También es importante indagar en otros antecedentes, como el comienzo de la enfermedad, las patologías previas, las características del embarazo, la utilización de fármacos y suplementos deportivos, la calidad del sueño, y la utilización de drogas vasoactivas o de consumo social.
¿Lo que comemos puede modificar nuestra presión arterial?
Claramente, sí. El descenso de peso, disminuir el consumo de sodio y alcohol, aumentar el consumo de potasio y probióticos mejoran nuestra salud cardiovascular. Volviendo al paciente hipertenso, la reducción de la ingesta de cloruro de sodio a 6 gr / día reduce en 5 mmHg los valores de PA sistólica y en 2 mmHg de PA diastólica. Por otro lado, el descenso de peso es importante en el paciente hipertenso debido a que la HTA aumenta con el sobrepeso y la obesidad, el descenso de 1 Kg se relaciona con la disminución de 1 mmHg de la PA.
¿Por qué el tabaco es un factor de riesgo para el desarrollo de hipertensión arterial?
Sabemos que el tabaco es un factor de muerte evitable dado que se lo asocia con el desarrollo de distintas enfermedades oncológicas u otras causas de muerte. En cuanto a la HTA, el tabaco estimula al sistema nervioso simpático al menos durante 30 minutos generando aumentos de la variabilidad diurna de PA. Por otro lado, actúa sobre nuestro sistema arterial generando aumento de la rigidez arterial y disminución del flujo braquial, medidas mediante estudios de mecánica vascular, así como también aterosclerosis subclínica. Varios metaanálisis recientes demostraron que el uso de vaporizadores aumenta de forma aguda la PA y la frecuencia cardíaca, incrementando así el riesgo cardiovascular.
¿Qué tipo de actividad física se recomienda en los pacientes hipertensos?
Hasta hace unos años la recomendación era la actividad física aeróbica o isométrica (correr, bicicleta, natación, entre otras) sobre los anaeróbicos o isotónicos (musculación). Más recientemente se recomiendan ambos tipos de ejercicios. La disminución de la PA posejercicio es mayor en pacientes hipertensos que en normotensos. La mayor disminución de la PA se observa con 150 minutos semanales o 30 minutos diarios 5 veces por semana con una disminución de 7,23/5,58 mmHg para la PA sistólica y diastólica, respectivamente. La actividad física es beneficiosa ya que permite la liberación de endorfinas y serotoninas, aumenta el consumo de glucosa y grasas mejorando el metabolismo, mejora la función mitocondrial, y reduce la inflamación crónica y el estrés oxidativo.
¿Por qué muchas personas desconocen que tienen hipertensión? ¿Qué rol cumplen los controles médicos periódicos en la detección temprana? ¿Qué debemos tener en cuenta al momento de la medición de la presión arterial?
Se recomienda realizar controles anuales de la PA en la población general para conocer sus niveles y hacer una detección precoz. En cuanto a las mediciones se recomienda realizarlos con equipos automáticos braquiales validados, en una posición sentada, con el dorso apoyado en el respaldo, las piernas en el piso (sin cruzarlas) y brazo apoyado sobre una mesa libre de ropa. También, es importante tener la vejiga vacía, no haber tomado café ni haber fumado en los 30 minutos previos a la toma de PA. No se recomiendan utilizar dispositivos como celulares, mediciones en muñeca ni esfingomanómetros utilizados en épocas anteriores debido a que estos últimos deben ser realizados por personal capacitado, y por la tendencia al redondeo.
¿Qué dificultades suelen tener los pacientes para seguir el tratamiento indicado?
Para responder a esta pregunta debemos hablar de adherencia, que se define como el involucramiento activo, voluntario y colaborativo que se genera en la interacción médico-paciente para lograr el objetivo terapéutico. En este punto es fundamental la relación médico paciente, ya que si en esta no se logra empatía seguramente no se alcance el objetivo del tratamiento.
También hay otro factor involucrado que es el sistema de salud, donde el paciente conoce poco y tiene mala accesibilidad al mismo, por otra parte, el médico tiene poca satisfacción laboral. Esto último hace que sea más engorrosa la adherencia al tratamiento.
Los pacientes deben conocer más de su enfermedad para conocer los beneficios del tratamiento y lograr el empoderamiento necesario para que realicen automediciones de su PA con la técnica correcta, y así ver la evolución del tratamiento.
¿Podemos determinar si el paciente cumple o no el tratamiento?
Hay muchas maneras de evaluar la adherencia al tratamiento. Los métodos directos, como por ejemplo medición de marcadores biológicos o metabolitos en sangre u orina, son poco usados. También existen métodos indirectos, que son los utilizados con mayor frecuencia. El más fácil de poner en práctica en el consultorio es el Test de Morisky Green, que consiste en una serie de preguntas que no demandan mucho tiempo realizarlo. Estas preguntas son: ¿Se olvida alguna vez de tomar los medicamentos?, ¿Lo toma a la hora adecuada?, ¿Cuándo se encuentra bien deja de tomarlo?, ¿Si alguna vez le caen mal… deja de tomarlo? Estas cuatro preguntas nos pueden orientar si el paciente cumple o no el tratamiento y si está comprometido con el tratamiento.
Y… ¿por qué no se cumplen las metas de reducir la PA?
Según el estudio Renata 2, solo 1 de 4 pacientes tratados está controlado. Esto nos lleva a pensar que algo no está bien. Entre las causas podemos pensar en una inadecuada adherencia al tratamiento por parte del paciente. Por otra parte, que la relación médico-paciente no sea adecuada. También existe lo que se conoce como inercia terapéutica. Esta consiste en no cambiar el plan terapéutico cuando no se alcanzan las metas, por miedo a las reacciones adversas de las drogas, o por miedo a bajar demasiado la PA por el riesgo de hipotensión arterial. También esto puede ocurrir por no pedir que los pacientes realicen mediciones ambulatorias de la PA o por no instruirlos adecuadamente sobre cómo realizar los autocontroles de la PA.
Finalmente… ¿Cuáles pueden ser las consecuencias de la hipertensión mal o no controlada?
Los pacientes hipertensos, como se mencionó al principio de la entrevista, tienen un riesgo cardiovascular aumentado, es decir que la posibilidad de experimentar un accidente cerebrovascular, un infarto de miocardio o insuficiencia renal es mayor. Pero cuando se llega a esas instancias, el evento ya está consolidado. Sin embargo, la lesión comienza mucho antes con alteraciones en las arterias (arteriopatía). Por lo tanto, la prevención primaria puede realizarse diagnosticando, controlando y tratando la hipertensión arterial, así como detectando las lesiones arteriales iniciales mediante estudios de mecánica vascular, donde se mide la rigidez arterial a través de la velocidad de onda de pulso, la presión de pulso y la presión aórtica central, que marca el riesgo de lesión cerebral, renal y cardíaca.
Referencia
Aquieri, A., Rodríguez, P., Vissani, S. et al. (2025). Consenso Argentino de hipertensión arterial. Revista Argentina de Cardiología, 93(Suplemento 10), 1-70. https://dx.doi.org/10.7775/rac.es.v93.s10

Fabiana Calabria es especialista en Hipertensión, Universidad Favaloro; directora del Consejo Argentino de Hipertensión Arterial, Sociedad Argentina de Cardiología, y miembro del equipo de la Clínica de HTA del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires.

Entrevista realizada por Analía Lorena Tomat, quien es bioquímica, doctora de la Universidad de Buenos Aires (UBA), profesora asociada de la cátedra de Fisiología, profesora a cargo de la asignatura El Profesional Bioquímico en la Investigación Traslacional, UBA. Es investigadora independiente del Conicet y miembro del Comité editorial de FFyB En Foco.


